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Salud General

Derrame pericárdico: diagnóstico y tratamiento.

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El derrame pericárdico es un problema más bien actual. Esto a veces está relacionado con una enfermedad ya conocida. A veces requiere un balance especial y un seguimiento para establecer su causa.

A veces es imposible determinar la causa del derrame pericárdico. Esta enfermedad también puede mantenerse estable por años. Se vuelve crónica y sin ningún incidente hemodinámico.

El tratamiento se enfoca primero en resolver el problema. en el origen del derrame pericárdico y en el manejo de los síntomas. Sin embargo, cuando se desconoce la causa, el tratamiento clínico es idéntico al de la pericarditis: inflamación del pericardio.

¿Qué es el derrame pericárdico?

Dos manos sosteniendo un corazón

El derrame pericárdico se define como un Acumulación anormal de líquido en la cavidad pericárdica. Recuerda que el pericardio consta de dos capas: un prospecto visceral (interno) y un prospecto parietal (externo).

El espacio entre estas dos hojas se llama cavidad pericárdica. Este último normalmente contiene 50 ml de líquido seroso. En presencia de un proceso inflamatorio o infeccioso, aumenta la producción de líquido. Entonces se produce el derrame pericárdico.

Además, esto puede deberse a La disminución en la reabsorción del líquido. Esto ocurre debido al aumento en el retorno venoso sistémico. Esto a su vez provoca un aumento de la presión arterial generalmente debido a insuficiencia cardíaca congestiva o hipertensión pulmonar.

diagnóstico

La manifestación clínica del derrame pericárdico. depende de la velocidad a la que se acumula el líquido. Los síntomas típicos son dificultad para respirar y dolor en el pecho. También puede experimentar náuseas, disfagia, ronquera e hipo.

Cuando se sospecha un derrame pericárdico, a menudo se realizan uno o más de estos exámenes:

  • Ecocardiograma: Permite evaluar la extensión del derrame y el estado de la función cardíaca. La ecografía transesofágica proporciona imágenes más detalladas y, por lo tanto, más confiables que la ecocardiografía transtorácica.
  • Electrocardiograma: Este examen permite detectar los signos de un posible llenado
  • Radiografía de tórax Permite indicar la extensión del derrame pericárdico de manera general

Aunque el diagnóstico a menudo se realiza a través del ecocardiograma, la tomografía Resonancia magnética asistida por computadora (MRI) Ofrecer un campo de visión más amplio. Sin embargo, debido a su disponibilidad y costo, rara vez se usan.

En todos los casos, el resultado del ecocardiograma puede determinar 5 variables fundamentales: tamaño, duración de la evolución, distribución, composición y efectos hemodinámicos. El próximo desafío clínico es establecer la causa del derrame pericárdico para proceder a la definición del tratamiento.

Tratamiento del derrame pericárdico

Tratamiento farmacológico del derrame pericárdico

El tratamiento del derrame pericárdico depende directamente de la cantidad de líquido acumulado, la existencia o no de una obturación cardíaca y la causa de esta anomalía. Como regla general, si trata la causa, resuelve el problema.

El primer paso es evaluar el tamaño del derrame, definir su importancia hemodinámica y buscar cualquier enfermedad asociada. En aproximadamente el 60% de los casos, una enfermedad está asociada con ella.

Si no hay obstrucción o existe un riesgo considerable de que esto ocurra, a menudo se prescribe reposo en cama y tratamiento antiinflamatorio. También se usan corticosteroides.

En presencia de un cierre o un alto riesgo de progresión del derrame, es aconsejable realizar una pericardiocentesis. Cuando no es posible realizar uno, o falla, se debe utilizar un drenaje quirúrgico a corazón abierto. Esto debe incluir una biopsia y la creación de una ventana pericárdica.

Monitoreo y pronóstico

En regla general, El derrame pericárdico idiopático y la pericarditis tienen un buen pronóstico. El riesgo de complicaciones es muy bajo. Los casos de derrame crónico tienen una probabilidad del 30-35% de causar obturación cardíaca.

En otros tipos de derrame, el pronóstico depende principalmente de la causa que está en el origen y el tamaño del derrame. Aquellos cuyo tamaño es mayor a 10 mm empeoran y causan obturación en un tercio de los casos.

En casos de derrame idiopático moderado, se recomienda un seguimiento que incluye un ecocardiograma cada 6 meses. Si el derrame es severo, el examen debe realizarse cada 3 meses. Finalmente, en el caso de un derrame no idiopático, el seguimiento dependerá de la enfermedad que causa esta anomalía.

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